Desde el taller hasta la línea de cocción
Cada etapa dejó algo concreto: un tipo de chapa, un criterio de soldadura, una forma de resolver la limpieza. Esta es la secuencia real de trabajo que sostiene la producción actual de freidoras, campanas y mesas de desposte.
2014
Arrancamos con una plegadora manual y chapa AISI 304 de 1,5 mm. Los primeros pedidos fueron mesas de trabajo para cocinas de Asunción. Ahí quedó claro que el refuerzo en las patas y los radios amplios en los ángulos evitaban la mayoría de las roturas por uso diario.
2017
Incorporamos soldadores con experiencia en industria alimentaria y pasamos a cordón continuo con pulido en zonas de contacto. El cambio surgió de un cliente que necesitaba limpieza con hidrolavadora: los puntos soldados por resistencia no aguantaban el ciclo.
2019
Desarrollamos el modelo 2x18 L con aislamiento térmico en paredes y fondo. La prueba se hizo en una cocina de turno partido, midiendo caída de temperatura entre tandas. El resultado definió el espesor de chapa que seguimos usando hoy en la línea de cocción continua.
2021
Sumamos campanas de pared con laberinto de filtros desmontables y bandeja de recolección. El aprendizaje vino del mantenimiento: si el filtro no se saca con una mano, el operario lo posterga. Rediseñamos los soportes para que la limpieza diaria no dependa de herramientas.
2023
Integramos cuba perimetral y trampa de aceite en la propia mesa para cortar el paso de residuos grasos al desagüe. Se probó en zonas de preparación con alto volumen de corte y quedó como pieza estándar del catálogo B2B.
2025
Hoy despachamos a restaurantes, hoteles y comedores institucionales con stock de repuestos y asesoría técnica para instalación. El foco sigue siendo el mismo: equipos que aguanten turnos largos y se limpien sin complicaciones.
Cada cocina tiene un ancho útil, un caudal de extracción y un régimen de turnos distinto. Con esos datos definimos si la freidora va de doble tanque, qué campana sostiene el vapor y cómo se conecta la trampa de aceite al desagüe existente.
Si ya tenés el plano o una foto del área, mejor: acortamos la revisión técnica y pasamos directo a la propuesta de fabricación.
O revisá primero los equipos de acero inoxidable y las experiencias de cocinas que ya operan con Shark Inox.
Tres lecturas cortas que suelen resolver dudas cuando se arma una cocina comercial desde cero o se reemplaza un equipo que ya no rinde en horas pico.
El volumen diario manda más que la ficha técnica. Un local que fríe en dos tandas fuertes no necesita lo mismo que una cocina que mantiene aceite caliente doce horas seguidas. Revisamos capacidad por tanque, recuperación de temperatura entre cargas y qué tan fácil es vaciar y filtrar sin parar el servicio.
Ver la freidora de doble tanqueLa extracción se elige por caudal, pero se sufre por limpieza. Filtros atrapagrasa con laberinto, bandejas desmontables y geometría interna que no acumule residuo en el plenum marcan la diferencia entre un mantenimiento semanal llevadero y uno que nadie quiere hacer. También conviene revisar la altura de instalación sobre la línea de cocción.
Detalles de la campana de paredEn zonas de preparación con cuchillo y tabla, la trampa de aceite integrada evita que la grasa llegue al desagüe general y simplifica la limpieza al final del turno. Vale la pena fijarse en el espesor de la chapa, los refuerzos soldados bajo la cuba y si las patas son regulables para nivelar sobre piso desparejo.
Ver la mesa con trampa integradaSi querés comparar el catálogo completo antes de decidir, podés recorrer los equipos de acero inoxidable o leer experiencias de cocinas que ya trabajan con estos equipos.